Administrás varias decenas de cuentas de clientes bajo tu reventa de hosting y decidiste cambiar de proveedor. El motivo puede ser el precio, el soporte, o simplemente que encontraste una mejor opción, pero el temor es siempre el mismo: que un sitio quede caído durante la migración o que el correo de un cliente deje de recibir mensajes justo cuando está cerrando una venta. Ese miedo es razonable, pero se resuelve con un proceso ordenado, no con más horas de trabajo apuradas.
Por qué se complica una migración de cuentas reseller
El error más común es intentar mover todas las cuentas el mismo día, sin avisar a los clientes y sin revisar antes los tiempos de propagación del DNS. A eso se suma migrar el sitio pero olvidar el correo, que suele ser lo más sensible porque ahí llegan las conversaciones y los pagos de los clientes de tus clientes. Cuando además se cambian los nameservers antes de comprobar que todo funciona del otro lado, el margen de error se dispara.
Paso 1: hacé un inventario completo antes de mover nada
Listá cada cuenta con su dominio (.cl o genérico), el motor del sitio, la cantidad de casillas de correo activas y si tiene certificado SSL o alguna integración especial, como una pasarela de pago. Este inventario es tu referencia si algo necesita revisarse después: sabés exactamente qué tenía cada cliente antes del cambio.
Aprovechá este momento para confirmar en NIC Chile que los datos del titular de cada dominio .cl estén actualizados y que tengas acceso a las claves de gestión. Resolver esto antes evita sorpresas justo cuando más necesitás mover rápido.
Paso 2: bajá el TTL de los DNS 48 horas antes
El TTL define cuánto tiempo guarda en caché un registro DNS. Si está en su valor habitual, el cambio puede tardar bastante en verse para parte de los visitantes. Bajalo a 300 o 600 segundos con dos días de anticipación para que, llegado el momento del cambio real, la propagación sea rápida para la gran mayoría.
Paso 3: migrá de a una cuenta, no todas juntas
Elegí primero la cuenta de menor tráfico y menor complejidad para probar y cronometrar el proceso completo. Recién con ese primer caso resuelto y verificado, avanzá con el resto, dejando las cuentas más críticas para cuando el procedimiento ya esté afinado.
- Cuenta de prueba: sitio simple, sin tienda online.
- Segunda tanda: sitios con WordPress sin integraciones complejas.
- Última tanda: cuentas con tienda online o mayor volumen de correo.
Paso 4: copiá archivos y base de datos con un respaldo completo
Usá la función de backup completo de cuenta del panel de origen, que incluye archivos, base de datos y configuración de correo en un solo paquete. Restaurá ese respaldo en el proveedor nuevo y verificá que la base de datos conecte con las credenciales actualizadas y que el sitio cargue sin errores desde la URL temporal antes de seguir adelante.
- Generá el respaldo completo en el hosting de origen.
- Restauralo en el hosting nuevo.
- Actualizá usuario y clave de la base de datos si cambiaron.
- Verificá el sitio desde la URL o IP temporal.
Paso 5: armá el correo en paralelo, sin apagar el que ya funciona
Creá las mismas casillas con las mismas contraseñas en el hosting nuevo antes de tocar el DNS. El correo del proveedor anterior sigue funcionando con normalidad mientras tanto, así que no hay ventana de correo caído si hacés bien este paso. Configurá un reenvío temporal de las casillas viejas hacia las nuevas para los primeros días posteriores al cambio, para capturar cualquier mensaje que llegue a un servidor con el DNS todavía en caché.
Paso 6: probá el sitio completo antes de mover el dominio
Editá el archivo hosts de tu computadora o usá la URL temporal del panel para navegar el sitio como si el dominio ya apuntara al nuevo proveedor. Revisá el formulario de contacto, el panel de administración y, si hay tienda online, que el proceso de compra funcione de principio a fin.
Paso 7: cambiá el DNS recién cuando todo esté verificado
Con el sitio probado y el correo listo en paralelo, actualizá los nameservers o los registros del dominio .cl o genérico según corresponda. Si el cliente administra su propio dominio, coordiná con anticipación el momento exacto del cambio.
Paso 8: monitoreá los tres días posteriores al cambio
Revisá que el correo entrante siga llegando sin rebotes, que el sitio no tenga errores intermitentes y que las redirecciones funcionen. Este es el momento de mayor volumen de consultas de tus clientes, así que conviene tener un canal directo y rápido para resolver cualquier duda apenas aparece.
Avisale a tus clientes antes de mover nada
Un mensaje simple, unos días antes, explicando que vas a mejorar la infraestructura y que puede haber un breve momento de ajuste, cambia por completo la experiencia del otro lado. Los clientes que reciben aviso previo casi nunca reclaman, incluso si algo demora un poco más de lo esperado.
Errores comunes que conviene evitar
Hay detalles pequeños que, si se pasan por alto, terminan alargando la migración mucho más de lo esperado. Uno frecuente es no dejar anotadas las redirecciones personalizadas que un cliente pidió en algún momento (por ejemplo, para una campaña vieja): si no quedan documentadas antes de migrar, se pierden y aparecen como enlaces rotos recién cuando alguien las reporta, semanas después. Otro error habitual es asumir que el certificado SSL se genera automáticamente apenas se apunta el dominio nuevo, sin confirmar que realmente se emitió y que el sitio carga con el candado correcto en el navegador.
También conviene prestar atención a los cron jobs, esas tareas programadas que corren en segundo plano sin que se vean a simple vista, como un respaldo automático semanal o la limpieza periódica de una caché. Si no se reconfiguran en el hosting nuevo, el cliente puede no notar nada durante un buen tiempo, hasta que algo que dependía de esa tarea deja de funcionar sin ninguna explicación visible. Por eso el inventario inicial tiene que incluir explícitamente estos elementos, no solo el sitio web y las casillas de correo.
Un tercer error común es subestimar los formularios de contacto integrados con servicios externos. Si esa integración usa una clave vinculada al dominio anterior, puede dejar de funcionar sin avisar después del cambio, y el cliente se entera recién cuando nota que dejó de recibir consultas de sus propios clientes.
Checklist antes de dar por cerrada cada migración
- El sitio carga completo, sin errores, desde el dominio ya apuntado al nuevo proveedor.
- El correo entrante y saliente funciona con normalidad en la cuenta nueva.
- Los formularios de contacto e integraciones externas siguen entregando los datos donde corresponde.
- El certificado SSL está activo y el navegador muestra el candado sin advertencias.
- Las tareas programadas están reconfiguradas si el sitio las usaba.
- El cliente recibió confirmación de que la migración se completó con éxito.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo toma migrar una cuenta completa?
Para un sitio simple, entre una y dos horas de trabajo activo suelen alcanzar, más las 48 horas previas de espera por el TTL bajo. Una cuenta con tienda online o integraciones externas puede requerir media jornada completa.
¿Es necesario migrar todas las cuentas el mismo mes?
No, y en carteras grandes no conviene. Extender el proceso durante varias semanas, con dos o tres cuentas por día como máximo, permite atender cada caso con el cuidado que merece.
¿Qué pasa si el cliente administra su propio dominio .cl en otro lugar?
No hay problema: el dominio y el hosting son independientes. Vos preparás el sitio y el correo en el proveedor nuevo, y cuando todo esté verificado, coordinás con el cliente el cambio de nameservers desde su cuenta en NIC Chile.
¿Vale la pena avisar al cliente si el corte de servicio va a ser mínimo?
Sí, siempre. Un aviso previo, aunque el impacto real sea casi nulo gracias al TTL bajo, evita cualquier malentendido y refuerza la imagen de un servicio prolijo y transparente.
¿Qué hago si algo falla después de cambiar el DNS?
Como el proveedor anterior sigue activo hasta que decidas darlo de baja, siempre podés revertir el cambio de DNS temporalmente mientras resolvés el inconveniente en el hosting nuevo, sin que el cliente pierda acceso a su sitio ni a su correo.
Un ejemplo real, para entender el orden completo
Pensemos en una cartera de 25 cuentas repartida entre sitios institucionales y algunos con tienda online chica. La primera semana se dedica solo a inventario y a bajar el TTL de todos los dominios. La segunda semana se migran las cuentas institucionales, a razón de tres por día, dejando cada tarde libre para monitorear las del día anterior. La tercera semana se migran las cuentas restantes con tienda online, de a una por día y con doble verificación del proceso de compra antes de cambiar el DNS de cada una. En total, un proceso de tres semanas tranquilas reemplaza lo que muchos intentan resolver en un fin de semana con mucho más riesgo.
Este ritmo también deja margen para lo inesperado: si una cuenta presenta algún detalle particular, hay tiempo de sobra para resolverlo sin que eso retrase al resto de la cartera.
Conclusión
Migrar una cartera de cuentas reseller no tiene que depender de la suerte. Con inventario previo, TTL bajo con anticipación, migración cuenta por cuenta, correo armado en paralelo y verificación antes de tocar el DNS, el proceso se vuelve algo controlado y predecible. Cada migración bien hecha refuerza además la confianza que tus clientes tienen en vos como su proveedor de hosting en Chile, y esa confianza es la que hace que sigan trabajando con vos a largo plazo.