Piensa en «Turismo Ñuble» o en una panadería de Ñuñoa. El nombre lleva ñ, el negocio es real y el dueño quiere su dirección web escrita tal cual. Pero apenas abre el buscador de dominios aparecen las dudas: ¿acepta la ñ? ¿la gente sabrá escribirla? ¿qué pasa si alguien la teclea sin ella? Si nadie